
Pagar por enviar e-mails, es la última gran cruzada en la que ha decidido embarcarse el amo y señor de Microsoft. Según él, con la implantación de este sistema se acabaría con el SPAM o correo basura en un plazo de dos años.
La idea de acabar con el SPAM es loable, de eso no cabe duda, pero ¿a qué precio? y más importante
¿quién deberá pagar ese precio? ¿Acaso deben ser los usuarios (hasta ahora los más perjudicados por el SPAM) los castigados con el pago de una tarifa por cada correo que envíen, todo por la práctica que ejercen los que realmente se lucran con el SPAM?
El argumento es el siguiente: si las empresas o
spammers que ahora se dedican al envío de correo masivo, tienen que pagar por cada email que envían, no podrán seguir haciéndolo... Hasta ahí la lógica es impecable, pero ¿podemos creer que las grandes compañías no estarán dispuestas a gastarse ese dinero? De hecho hoy en dia hay muchas que ya están pagando por leerlo, utilizando empresas que hacen de intermediarios como
Con su permiso, y no hablemos de los millones que ya se gastan en correo convencional, televenta, anuncios en publicaciones, etc....
Pensemos además, que si el SPAM como lo conocemos desaparece, la rentabilidad de la publicidad por email subiría, puesto que estaríamos mucho más predispuestos a leer 5 emails a la semana que 20 al día, por lo que para los pocos privilegiados que se lo pudiesen permitir, se convertiría en un muy rentable recurso publitario. Si a esa idea sumamos el hecho de que muchas de estas empresas, ya estarían cobrandonos por los envíos que realizamos nosotros, prácticamente estaríamos financiandoles la publicidad que quisieran enviarnos.
Todo indica a que, si el proyecto prospera (y hablando de compañías como Microsoft, Yahoo, AOL, GoodMail, etc... no va a ser tarea fácil pararlo) cada vez que deseemos saludar a un amigo, o a nuestra abuela, no podremos evitar preguntarnos si ése mensaje vale la pena el céntimo o penique que nos costará enviarlo.
Publicado por LaRanaBudWeisEr.